ULTIMA ACTUALIZACION:02-Nov-2008 21:58
Síntesis de las exposiciones / Por
expositor
Miércoles 29 de octubre de 20:30 a 22:30 hs.
El ex presidente de Chile Ricardo Lagos Escobar consideró que el “brote proteccionista está llegando a su fin”, destacó que todo país necesita un “horizonte de largo plazo para pensar en las generaciones” futuras y se pronunció por una amplia “cooperación pública y privada” para avanzar en el desarrollo de las naciones.
Al disertar en el 44 Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) que se celebra en Mar del Plata, Lagos enumeró las diez condiciones necesarias para un proceso de apertura económica exitoso como el chileno.
Recordó que Chile decidió abrirse al exterior cuando vio que el proceso de sustitución de importaciones “llegaba a su fin”.
En primer lugar, enfatizó que “ningún país puede participar de una apertura económica sin credenciales democráticas, respeto a los derechos humanos, instituciones sólidas y separación de poderes”.
“La democracia no tiene apellido, no hay democracia protegida, por ejemplo”, añadió el dirigente de la Concertación chilena, frente a los 800 invitados de este año en el Coloquio.
Lagos remarcó que otro punto clave es que el desarrollo de “una economía mercado, si queremos un crecimiento sostenido”.
También “una política fiscal responsable, con superávits”, y un “Banco Central autónomo”.
Otro tema clave para el dirigente socialista chileno es la educación porque “pasamos a una sociedad del conocimiento”, y en inversión en ciencia y tecnología “estamos a años luz de los países desarrollados”.
Destacó que otra cuestión es que “si nuestras economías están creciendo, que una parte del crecimiento debe reinvertirse en más recursos para políticas sociales. La cohesión social es el Talón de Aquiles para nuestras economías porque la distribución del ingreso es muy desigual”.
El otro punto que enumeró Lagos es el de la generación de energía, ya que “del paradigma de cuánto es el ingreso per capita pasamos, al paradigma de cuanto contaminamos con las emisiones de carbono”.
Anticipó que “dentro de poco, los países en desarrollo van a poner una nota y cobrar impuestos a las naciones que contaminen”, por lo que señaló que la región todavía tiene “mucho que aprender sobre el cambio climático”.
Entre otro de los diez puntos para la apertura de la economía, Lagos dijo que “no es posible avanzar en un proceso de integración si no se habla de las distintas condiciones” de cada una de las naciones.
Se pronunció por una mayor integración en América Latina con “un trabajo conjunto entre los países para insertarnos en el mundo, porque separados no nos van a escuchar”.
Lagos dijo que el mundo “no debe dividirse entre globalizadores y globalizados”, y expresó que la crisis financiera internacional brinda “una oportunidad única” para la región, aunque advirtió que el comercio de América Latina “empieza a decrecer mientras otro crecen”.
Admitió que en el camino de la integración “hemos intentado hacer instituciones comunes, como Grupo Río, ALADI y Mercosur”, aunque señaló que “nunca se contemplaron las diferencias entre cada una de las naciones”.
Destacó que primero hay que hablar con una sola voz, como América Latina, o América del Sur” para luego “insertarnos económicamente”.
“No hemos hecho bien la tarea, no hay una regla única para todos los países y no tenemos todos la misma talla, con distintas realidades internas”, agregó. Lamentó que “queremos hacer elementos de integración como si fuéramos todos iguales”, e insistió en afirmar que “en materia de integración debemos distinguir categorías de países” y reconocer “asimetrías entre los distintos grados de desarrollo”.