ULTIMA ACTUALIZACION:31-Oct-2008 19:05
Síntesis de las exposiciones / Por expositor
Viernes 31 de octubre de 15:00 a 16:00 hs.
Hernán Lacunza, economista jefe del Banco Central de la República Argentina (BCRA), defendió la política cambiaria de la entidad, al destacar que tiene “poder de fuego” para hacer frente a los efectos de la crisis financiera internacional, y sostuvo que “el tsunami ya pasó”.
Al disertar en el 44 Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), Lacunza señaló que “el bosque está suficientemente regado, yo diría que hasta inundado para que ninguna chispa pueda provocar un incendio”, y agregó ya pasaron “15 meses de crisis y se atravesaron dos períodos agudos, en septiembre del año pasado y mayo de este año, sin ningún problema en términos financieros” para el país.
Al hablar en el panel “El entorno internacional y la inserción de Argentina”, Lacunza recordó que cuando Mario Blejer presidía el BCRA, en 2003, “disponía de 9 mil millones de reservas”.
“Hoy tenemos 46 mil millones de reservas. Tenemos poder de fuego y quedó demostrado”, subrayó, en alusión a las fuertes intervenciones que tuvo en el mercado de cambios para frenar una escalada del billete estadounidense.
Señaló que “aunque recién ahora el tema ocupe la tapa de los diarios y los portales de Internet, esta crisis ya tiene más de un año, si bien se agudizó en septiembre con la caída de Lehman Brothers, con epicentro en el centro del sistema nervioso del centro financiero internacional”.
Utilizando otra figura, manifestó que “por el infarto que se había producido en este paciente un mes y medio atrás se aplicó electroshock a principios de este mes, se abortó el ataque masivo y ahora parece estar encapsulado”.
“El tsunami pasó, el nivel del agua de la ola, entonces empezamos a ver la secuela de la economía real: quedó un techo derrumbado, aquel depósito se cayó, estamos haciendo el inventario que va a tardar un tiempo, seguramente”, acotó.
Respecto del impacto de la crisis en la Argentina, expresó: “Afortunadamente nos habíamos comportado más como la hormiga que como la cigarra, de la fabula de La Fontaine. Habíamos acumulado las reservas suficientes para soportar cualquier tipo de shock externo”.
“Y acá viene a cuento recordar algunas criticas que se esbozaban en el año 2005-2006-2007 cuando se mencionaba el costo de acumular reservas. Como todo seguro ahora se ven los beneficios. Hoy tenemos afortunadamente ese seguro está allí disponible”, completó.
En cuanto a la política cambiaria, sostuvo que “el único riesgo es caer en posiciones extremas” y advirtió sobre “los peligros” de desempleo e inflación persistente que pueden ocasionar un tipo de cambio muy bajo o muy alto, respectivamente.
Por eso, estimó que “lo importante es mantenerse en el entorno del punto de equilibrio”.
“Sí digo que ningún país del mundo está en su punto de equilibrio exacto. Lo importante es no caer a ninguno de los extremos”, aseguró, y especificó que “ante esa incertidumbre lo más prudente es no ceder ante cualquier euforia”.
“Mientras tanto, creo que es responsabilidad de todos hacer un poco de docencia en que el uso de los colchones es lo que tenemos disponible para hacer frente este tipo de shocks”, sentenció.