ULTIMA ACTUALIZACION:02-Nov-2008 21:57
Síntesis de las exposiciones / Por expositor
Viernes 31 de octubre de 15:00 a 16:00 hs.
Presentación en Power PointEl ex presidente del Banco Central Mario Blejer consideró que la crisis financiera internacional se encuentra “en vías de comenzar un proceso de solución”, estimó que “la recesión será relativamente corta y no demasiado profunda, y opinó que es fundamental “preparar a la economía argentina” para lo desafíos que se presentarán.
Al disertar en el 44 Coloquio Anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), Blejer sostuvo” que en el mundo “hay un déficit de crecimiento”.
Vaticinó que “una de las consecuencias de esta crisis será que una vez que comience la recuperación se verá un fenómeno de aumento importante de la inversión extranjera directa hacia los países emergentes”.
“La cantidad de liquidez congelada, cuando se descongele, buscará oportunidades en el sector real, no en el financiero”, afirmó Blejer, quien remarcó que “habrá una aluvión de inversión extranjera directa a los países emergentes, y en ese momento, habrá que estar preparados para competir”.
El ex titular del Central pronosticó que como consecuencia de la crisis, “los países emergentes van a crecer 7 por ciento este año, en lugar de 8; y el año próximo lo harán a 6”.
En ese sentido, consideró que “la Argentina debe crecer a tasas mayores 3 ó 4 por ciento en el largo plazo porque, de lo contrario, “no cerraría la brecha abierta, como consecuencia de la crisis, de la deuda social y económica que se creó
Remarcó que “comparado con el medio punto que crecerán los industrializados, los emergentes serán el motor de la economía mundial”.
Al respecto, precisó que “los países emergentes harán una contribución de 72 por ciento a la economía mundial contra 28 de los industriales”.
“Estamos en una crisis de falta de confianza, que generó un pánico financiero que derivó en el estallido”, sostuvo Blejer.
Explicó que “no estalló la burbuja inmobiliaria, sino la del crédito, la del endeudamiento, causada por la alta liquidez internacional que comenzó en 2001 con la política de tasas bajas de la Reserva Federal de los Estados Unidos”.
Añadió que “la gran disparada del pánico la causó la quiebra de Lehman Brothers: fue un punto de inflexión”, y señaló que “además de ser un error de percepción, combinada con el rescate de la aseguradora ING, se introdujo un riesgo soberano”.
Así, consideró que “el miedo, la desconfianza y hasta el pánico en el mercado financiero se cuadriplicó”, y concluyó que se ingresó en “una situación de confusión”.
El ex director del Banco de Inglaterra señaló que “es importante distinguir entre incertidumbre y confusión”.
Explicó que “el mercado siempre tiene incertidumbre, porque nunca se sabe el valor de la acciones de mañana pero sí su distribución”.
En cambio, subrayó que “la confusión es cuando no se conoce la distribución”.
No obstante, estimó que “la crisis financiera pareciera estar llegando al principio de su fin”, aunque admitió que “los mercados no sienten lo mismo, porque hay gran incertidumbre sobre el efecto que puede tener en la economía real”.
A su criterio, “habrá una recesión relativamente corta pero no demasiado profunda”, y afirmo que este será “un año con poco crecimiento, aunque será el comienzo de la recuperación”.