Miércoles 1 de noviembre de 15:30 a 17:00
Gustavo Grobocopatel / Gerente General de Los Grobo Agropecuaria S.A.
Presentación Powerpoint
El empresario agroindustrial Gustavo Grobocopatel advirtió hoy que la Argentina “no está condenada al éxito”, porque sostuvo que el Estado no tiene capacidades aún para adaptarse plenamente a la sociedad del conocimiento.
El gerente general de la empresa Los Grobo Agropecuaria abogó, entonces, por una inversión más decisiva en educación, investigación y tecnología.
“Hay que realfabetizar” al país en relación a la tecnología, remarcó el empresario de la soja, en el marco de la jornada inaugural del 42 Coloquio anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) que celebra en esta ciudad hasta el viernes próximo.
Es que los gastos de investigación y desarrollo son en la actualidad menores a 0,4 por ciento del PBI cuando en las economías más competitivas superan 3 por ciento del producto.
De todas formas, el empresario destacó el desarrollo de unas 500 mil pymes innovadoras en tecnología a pesar de sus dificultades de financiamiento.
En ese marco, expresó que hay “una racionalidad económica y una racionalidad social, que son teóricas, que necesitan de la racionalidad política del Estado” que no debe distender sino mantener la tensión entre ambas, ya que la relación entre ellas es de tensión.
Grobocopatel dijo que el país es netamente exportador de materias primas, pero aclaró que ellas deben contar cada vez más con un agregado transformador, que las modifique.
Para el empresario, ingresar de pleno a la sociedad del conocimiento permitirá afrontar un mundo que se aproxima a una “crisis de demanda” de productos primarios en especial por los desarrollos vertiginosos de China e India.
Destacó que esos dos países son “verdaderas aspiradoras de materias primas” en el mundo.
Para ello, consideró que Argentina debe producir en 15 años cuatro veces más de soja que en la actualidad.
Remarcó que Estados Unidos, Brasil y Argentina son los mayores vendedores de harina y aceite de soja, los productos que traen la mayor cantidad de proteínas.
Sucede que los animales para el consumo son alimentados cada vez más con soja o maíz para brindarle proteínas, y cada vez son menos los alimentados a pasto.
Por eso, Grobocopatel dijo que Argentina es un gran exportador de proteína al mundo.
En ese contexto, insistió con su propuesta de crear ”una OPEP de las proteínas”, en alusión a la entidad que agrupa a los países petroleros y regulan los precios a través de la oferta y la demanda.
También destacó la participación de productos primarios en la fabricación de los biocombustibles, como una fuente de energía renovable en lugar de los recursos fósiles.
En ese marco, vaticinó que la demanda de maíz superará a la de la soja y en poco años más se hablará de una explosión del maíz y ya no de la sojización.
Para Grobocopatel, ante este nuevo escenario se necesita el desarrollo de la tecnología frente a un mundo que reclama nueva fuentes energéticas.
Por eso, el empresario terminó su exposición con la, respuesta del interrogante que planteó al principio sobre si la Argentina está realmente condenada al éxito, una frase que acuñó en tiempos de crisis el ex presidente Eduardo Duhalde, y respondió con un tajante “no” a raíz de las dificultades para ingresar a pleno a la sociedad del conocimiento.