SINTESIS DE LAS EXPOSICIONES / Por expositor

Viernes 25 de noviembre de 17:00 a 18:00

Roberto Lavagna / Ministro de economía de la Nación
Presentación Powerpoint

Lavagna habló de la inflación y dijo que es un “reacomodamiento de los precios”

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, expuso hoy en el 41º Coloquio Anual de IDEA y se refirió a diferentes cuestiones inherentes a la política económica nacional e hizo hincapié en la cuestión de la inflación actual, a la que definió como “un reacomodamiento de los precios”.

Así, el ministro insistió con que la inflación de este año obedece a “un reacomodamiento” de los precios relativos que no había ocurrido durante los primeros dos años post devaluación, y estimó que “este proceso continuará en 2006”.

Consultado sobre por qué la gente considera que no se maneja la inflación, el ministro aseguró que “no es lo que siente la sociedad, sino el Gobierno no hubiera ganado la elección como la ganó”. Afirmó: “la sociedad tiene legítimamente la atención puesta en esta tema tanto como el Gobierno”.

En el 41 Coloquio Anual de IDEA, que se realiza en esta ciudad, Lavagna indicó que “lo habitual en Argentina y en el resto del mundo, sobre todo en las economías emergentes, es que a los sucesos devaluatorios de cierta importancia le siga un proceso de suba de los precios que generalmente se manifiesta en los primeros 24 meses post devaluación.

“En esta oportunidad ese traslado no ocurrió en Argentina”, indicó el ministro, quien señaló que “sin embargo, era evidente que algunos precios relativos debían aun reacomodarse y por ello, cuando en septiembre del 2004 presentamos el presupuesto para este año, ubicamos los límites de evolución de precios entre 8 y 11 por ciento anual”.

“Como entendemos que este proceso no ha terminado, hemos repetido esos límites para el año próximo”, subrayó Lavagna, quien puso de relieve que “está claro que el desafío es aceptar estos cambios de precios relativos evitando que ello pueda derivar en un proceso de suba de precios o de pujas sectoriales”.

A su criterio, “los instrumentos puestos al servicio del cumplimiento de este objetivo son política fiscal superavitaria, política monetaria, y política de ingresos y de competencia”.

“De nuestra parte no habrá facilismo. Creemos firmemente en lo que puedo resumir en cuatro palabras: sin magia, con trabajo”, sostuvo Lavagna, quien indicó que “no hay democracia sin distribución del ingreso, no hay mercado sin distribución del ingreso, no hay distribución del ingreso sin inversiones, y no hay inversiones suficientes sin incremento de la productividad”.

Destacó también que “el Producto Bruto está en su cuarto año de expansión”, y remarcó que “abril de 2002 fue el momento de quiebre de la economía”

Al respecto, puntualizó que “la recuperación primero, y el crecimiento acumulado que se da en estos casi cuatro años a nivel de producto global es del 33 por ciento”.

Subrayó que “se da con una intensidad mayor en el caso de la producción industrial”, y precisó que en este sector “la expansión acumulada es del orden del 54 por ciento”

También remarcó que “la construcción que estaba en una situación recesiva, se expandió más del 100 por ciento en estos 44 meses”.

Puso de relieve que “la Argentina es el único de los deudores de organismos internacionales que canceló la mayor cantidad de deuda en estos últimos años”, y precisó que “canceló 14.500 millones de dólares en tres año”

Destacó que “las formas de distribución del ingreso se deformaron en lo últimos 30 años, con fuerte aceleración en los ‘90”, pero aseguró que “hay un cambio sustantivo lejos de los patrones de los ’70, pero por primera vez en 30 años hay un fuerte quiebre en una tendencia que llevaba muchos años”.

En referencia al impuesto al cheque, aseguró que “es malo y distorsivo”, pero afirmó que no lo eliminarán, porque hay “otras distorsiones” con prioridad para atender, como “la pobreza y la indigencia de adolescentes y niños”.

El ministro admitió que el gravamen sobre los créditos y los débitos “como dijo (el presidente del Banco Central) Martín Redrado es un impuesto distorsivo, es un impuesto en cascada, en consecuencia, en los sectores que tienen una cadena más larga tiene impactos obviamente más negativos”.

Así, concluyó que “es un mal impuesto”, pero subrayó: “No lo vamos a sacar”.

“En condición de indigencia hay una parte importante, no de la población, sino de los niños y jóvenes menores de 14 años”, subrayó el titular del Palacio de Hacienda, quien sostuvo que “esa es una distorsión, tan horrible como puede ser el impuesto al cheque”.

El ministro explicó que “el hombre del Estado debe ponerse frente a las distintas distorsiones y decidir cuáles son las distorsiones que deberá enfrentar primero y cuales irá enfrentando en et tiempo”.

Con respecto a la relación con el Fondo Monetario Internacional, indicó que “le debemos 9.000 millones de dólares”, y remarcó que esa cifra es “lo mismo que le dio el FMI a la Argentina antes del colapso, que entró por una puerta y salió por la otra para facilitar la fuga de capitales”.

“Lo único que nos queda con el Fondo es lo que nunca debimos haber debido”, puntualizó Lavagna, quien insistió con que se trató de “un préstamo internacional para facilitar la fuga de divisas”.

Sobre la posibilidad de retomar las negociaciones con el FMI, afirmó que “desde ya que estamos dispuestos a reiterar nuestra opinión sobre cómo funciona la economía y el estado de la sociedad argentina”.

“Si el Fondo está dispuesto a escuchar la opinión del Gobierno por supuesto se la daremos”, indicó Lavagna, al tiempo que puso de relieve que  “ninguna negociación con el Fondo implica pedirle fondos frescos”.

En cuanto a la relación entre el Palacio de Hacienda y los empresarios, el ministro puso de relieve que “si la inversión es la que tenemos, es porque seguramente hemos mantenido un diálogo” con los sectores productivos.

“Los diálogos son bienvenidos”, al tiempo que puntualizó que “no hay que confundir los microclimas de grupos relativamente pequeños con lo que pasa en todo el país”, en relación a las protestas que generaron en algunos sectores la suba de retenciones y la suspensión de reintegros.

Consultado sobre las acusaciones del presidente Néstor Kirchner de que los supermercados están cartelizados para mantener precios elevados, el ministro respondió irónicamente: “¿Los supermercados chinos? Sí, existen y ayudan a la competencia”.

Sin embargo, añadió que “no es ningún secreto que la economía argentina, por su tamaño, tiene algunos sectores con muy pocos participantes, y en consecuencia hay que introducir en la política económica algo que no ha sido habitual en el pasado argentina, pero que lo es cualquier parte del mundo hoy: el control de la competencia”.

“Hemos mandado al Congreso un proyecto de ley que recoge las experiencias de la Unión Europea” en esta materia, destacó Lavagna, quien indicó que “estamos utilizando este instrumento a fondo, en términos de condicionar fusiones”.

De todos modos, señaló que “las fusiones no son rechazables en el mundo moderno, pero se trata de preservar ciertos niveles de competencia, y las aprobaciones son condicionadas a ciertas desinversiones.

Por último, Lavagna, afirmó que su permanencia en el cargo “depende del presidente” Néstor Kirchner, pero también indicó que está condicionada a que “comparta o no lo que dice” el primer mandatario.

Al disertar en el 41 Coloquio de IDEA que realiza en esta ciudad, Lavagna se refirió a los rumores sobre su renuncia, y opinó que “si hiciéramos de eso una causa central estaríamos errándole al tema”.

Al respecto, remarcó que su permanencia en el cargo “depende del presidente de la Nación que tiene todo el derecho a decidir cuáles son sus colaboradores, y de cada uno de los ministros que decidirá si comparte o no comparte lo que dice el Presidente y si tiene espacio para cumplir su función”.

De esta manera se pronunció respecto a las fuertes versiones que circularon en las últimas horas sobre la posibilidad de su alejamiento de la Jefatura del Palacio de Hacienda, tras sus polémicas declaraciones en la Cámara Argentina de la Construcción, donde denunció que existe “cartelización” en el sector que deriva en la constitución de “sobreprecios” a la hora de ofertar para una obra pública.

 
 
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